Existe un mundo de protocolos tácitos para los músicos en Venezuela, y mientras se conforma el mercado ideal, aparecen herramientas que ayudan a gestionar nuevos proyectos.

La música, como cualquier arte, funciona como negocio porque hay un público ávido por el material, seguido de un inversionista que cree en el producto, y a su vez, la existencia de plazas de promoción y venta. Es así como funciona la fórmula del éxito en otros países. En Venezuela, hacer música implica que el retorno de tu inversión se reduce en una burda fama y en una segura necesidad de expansión internacional, algo que fundamento en diez años de experiencia dentro del medio.

Venezuela es un país con un capital de talento juvenil importante. Somos una población que recibe mucha información a un ritmo vertiginoso, y además, tenemos una demanda mayor por digerir lo que consumimos. Esto nos otorga una serie de herramientas extraordinarias que nos pre-gradúan como expertos en nuestra área. Lo interesante es que a medida que crecemos en conocimiento, eliminamos a los mediadores que nos ayudaban hace 5 años a ser alguien en el medio musical, puesto que la distribución de material es, en su mayoría, hecha por redes sociales.

Ahora, el verdadero problema no es generar contenido musical, sino producirlo de manera adecuada, y para esto necesitamos dinero y conocimiento. El problema de nuestra ausencia de mercado, no emerge en la falta de talento, ni en lo decadente de nuestra economía, sino en la falta de confianza que tiene el inversionista sobre el músico; es un vicio que nosotros mismos hemos creado y que, afortunadamente, comenzamos a disolver. Sin embargo, mientras saltamos obstáculos, existen maneras de producir buenos temas haciendo mínimas inversiones.

Lo primero que debemos considerar es el conocimiento sobre el área, no solo a nivel musical, sino a nivel de mercado. Me atrevo a decir que el contenido musical queda en un segundo plano cuando sabemos cómo presentarlo, porque hoy en día vendemos ideas, no productos. El mejor ejemplo es la Vida Boheme, un fenómeno más cultural que musical, muy bien gestionado por cierto. Lo importante es que sepamos actuar de manera inteligente, habiendo investigado sobre nuestras posibilidades comerciales y entendiendo que los artistas en Venezuela viven en un 80% de las relaciones públicas.

Lo segundo más importante es la actitud con la que enfrentamos el medio. Por ahora, nuestro fruto se reduce en presentaciones, una fama de boca a boca y presencia en medios. Son pocos los que conocen el retorno del capital, pero se casan con la inversión infinita; una realidad imposible para quienes no tienen otro ingreso a parte de la música. La actitud humilde, constante y creativa, define la permanencia en el medio y te otorga beneficios a largo plazo, pero el deber ser es la creación de un mercado estable, algo que se logra con la calidad del trabajo, lo que nos lleva a lo tercero más importante.

 En Venezuela sacar un disco es un proceso tedioso y costoso. Recordemos que quienes se encuentran en contacto con la cultura y generan ideas innovadoras son los estudiantes, por lo tanto, la ausencia de los inversionistas propone un reto importante. Sin embargo, tenemos la tecnología y el conocimiento a nuestro favor. Si nos documentamos, invertimos en una computadora que nos permita pre-producir nuestro material, aprendemos a manejar el instrumento y somos pacientes en el arte de cocinar propuestas, habremos ahorrado miles de bolívares en estudio, porque al momento de producir « grabar »  lo haremos rápida y fácilmente.

Lo cuarto y quizás más importante, es la difusión del material. Siéntanse obligados a estudiar cómo divulgar lo que hacen, no todos los medios son apropiados para un estilo de música en particular, excepto por las redes sociales, donde hay cabida para todo, y que sin embargo, cuentan con protocolos invisibles de difusión musical. No ejerzan una actitud spam, sino informativa y constante, relaciónense con otros tipos de arte y participen de todos los eventos, independientemente del status que busquen; recordemos que la participación desarrolla nuestro mercado, algo que los beneficiará a largo plazo.

Los músicos en Venezuela, a falta de apoyo, poco a poco comenzamos a ser integrales, y sin darnos cuenta, creamos una tendencia completamente ligada a la tecnología y a la comunicación, que predice un crecimiento masivo de cultura en los próximos años. Es de suma importancia que quienes formen parte de este gremio, conozcan la responsabilidad de ejercer una actividad tan difícil y trucosa, donde el mercado es dinámico a causa de la información, y nos vemos en la necesidad de ser vanguardistas, y estar al servicio de nuestras debilidades de mercado.

 

Cindy López
Músico y Comunicador Social
cindylu16@hotmail.com
www.cindylulopez.com
@cindylulopez


  1. chelsy-allen reblogged this from cindylulopez
  2. nayabass reblogged this from thevzla
  3. thevzla reblogged this from cindylulopez
  4. vcusu reblogged this from cindylulopez and added:
    ¡Tan cierto!
  5. cindylulopez posted this